La deforestación de la Amazonía impide que el acuerdo entre la UE y Mercosur avance


El acuerdo de comercio entre la UE y el Mercosur se firmó en 2018. Pero para que entre en vigor, todos los países miembros deben ratificarlo. El Gobierno brasileño reconoce que la preocupación por la destrucción de la Amazonía está retrasando su aprobación final por parte de países como Francia o los Países Bajos, que exigen que la sostenibilidad de este pulmón verde no se vea comprometida. Brasil acepta que se añadan algunos puntos nuevos que también impliquen a los a otros tres países sudamericanos. Pero su embajador ante la UE advierte que 20 años de negociación fueron suficientes.

“Nadie está diciendo que se vayan a reabrir las negociaciones del acuerdo, eso está totalmente descartado. Lo que se está discutiendo y ha sucedido en anteriores acuerdos comerciales realizados por la UE, es encontrar una manera de reforzar políticamente el acuerdo en el ámbito del desarrollo sostenible. En lo que respecta al Acuerdo de París, el acuerdo duplica la obligación legal de cumplirlo”, declara Marcos Galvão, Embajador brasileño ante la Unión Europea.

De ratificarse el acuerdo, como bloque, el Mercosur sería el quinto socio más fuerte de la UE y engloba a Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Es un mercado de 260 millones de consumidores, protegido por altos aranceles y con un PIB anual de 2.200 millones de euros. El embajador afirma que dejar el acuerdo en el cajón sería muy perjudicial para la UE.

“El Mercosur ha seleccionado a la UE como primer socio para dar este gran paso de integración en la economía internacional, por lo que se perdería y la UE ya no tendría la ventaja de ser la primera en llegar”, añade.

Desde que el Gobierno de Bolsonaro llegó al poder en Brasil, en 2019, la deforestación se ha disparó. Por eso, 65 miembros del Parlamento Europeo pidieron, la semana pasada, reabrir las negociaciones e incluir puntos claves en el acuerdo que le obligan a parar dichas prácticas.

“Podríamos encontrarnos dentro de unos años o décadas con una nueva pandemia debido a la deforestación de la Amazonía ya que el contacto entre las especies salvajes con el ganado lleva a la contaminación humana con virus como vimos en varias pandemias anteriores. Por lo tanto, hacer acuerdos comerciales sin incluir todos los posibles costos ambientales y sociales es un suicidio colectivo y un suicidio político”, señala Francisco Guerreiro, eurodiputado portugués de Los Verdes.

Como mediadora, la Comisión Europea quiere presentar pronto una nueva propuesta a los 27 Estados miembros de la UE.

“Tuve una conversación con el ministro de Asuntos Exteriores y el vicepresidente de Brasil responsable del Consejo de la Amazonía, hay negociaciones en curso y yo diría que las reacciones de los países del Mercosur son positivas, están dispuestos a participar en esta vía de trabajo y dispuestos a alcanzar compromisos adicionales”, explica Valdis Dombrovskis, Vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea.

El acuerdo eliminaría aranceles a la exportación de automóviles europeos o maquinaria. Pero los ganaderos miran con recelo las importaciones de carne.