La nueva política comercial europea ¿cambio o continuidad?


Diseñar la estrategia comercial de la Unión Europea para los próximos años. Ese es el objetivo del proyecto presentado esta semana por la Comisión Europea. Pretende trabajar para reforzar el multilateralismo, pero sin sacrificar sus intereses.

“Lo que prevemos es ser más sistémicos en la forma en que usamos las herramientas comerciales, de defensa y de ejecución. Y también desarrollar nuestro propio conjunto de herramientas autónomas en situaciones en las que otros países actúan, por así decirlo, manifiestamente fuera del marco de las normas internacionales. Actuaremos de forma multilateral siempre que podamos, pero estamos dispuestos a actuar de forma autónoma si es necesario “, ha explicado el vicepresidente económico de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis.

Esta estrategia tiene como objetivo dar respuesta a la crisis económica provocada por la covid-19. A través de su propuesta, la Comisión también quiere liderar en la transición ecológica a escala global.

“En primer lugar, introduciremos en el marco de la OMC (Organización Mundial del Comercio), lo que hemos llamado iniciativa comercial y climática para facilitar el comercio de bienes y servicios ambientales y garantizar que no haya obstáculos indebidos para los bienes respetuosos con el medio ambiente. En segundo lugar, haremos que el cumplimiento del acuerdo de París sea elemento esencial en nuestros acuerdos de libre comercio”, ha detallado Dombrovskis.

Para algunos analistas, sin embargo, esta nueva dirección no supone una ruptura en la política comercial europea. “Hay mucha continuidad en los temas realmente importantes que son el apoyo a la OMC, una fuerte relación con los EE.UU. y enfoque hacia acuerdos bilaterales”, ha asegurado el investigador del Instituto Bruegel, Uri Dadush. La Comisión recuerda que la política comercial es responsable de 35 millones de puestos de trabajo en la Unión Europea.